El TJUE suprime el límite temporal para la devolución de las cantidades percibidas por los bancos en virtud de la cláusula suelo

La Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de mayo de 2013 declaró la nulidad de las cláusulas suelo impuestas por varias entidades financieras a los consumidores por los siguientes motivos:

a) La creación de la apariencia de un contrato de préstamo a interés variable en el que las oscilaciones a la baja del índice de referencia, repercutirán en una disminución del precio del dinero.

b) La falta de información suficiente de que se trata de un elemento definitorio del objeto principal del contrato.

c) La creación de la apariencia de que el suelo tiene como contraprestación inescindible la fijación de un techo.

d) Su ubicación entre una abrumadora cantidad de datos entre los que quedan enmascaradas y que diluyen la atención del consumidor en el caso de las utilizadas por el BBVA.

e) La ausencia de simulaciones de escenarios diversos, relacionados con el comportamiento razonablemente previsible del tipo de interés en el momento de contratar, en fase precontractual.

f) Inexistencia de advertencia previa clara y comprensible sobre el coste comparativo con otros productos de la propia entidad.

Sin embargo, limitó la eficacia retroactiva de esta declaración de nulidad a la fecha de la propia Sentencia por “el riesgo de trastornos graves con trascendencia al orden público económico”, por lo que los bancos condenados sólo tendría que devolver las cantidades indebidamente percibidas a partir del 9 de mayo de 2013.

Esta limitación temporal ha sido corregida ahora por el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea. En su Sentencia de 21 de diciembre de 2016, este órgano judicial estima que esta “limitación en el tiempo de los efectos jurídicos derivados de la declaración de nulidad de las cláusulas suelo, que el Tribunal Supremo acordó en la sentencia de 9 de mayo de 2013, equivale a privar con carácter general a todo consumidor que haya celebrado antes de aquella fecha un contrato de préstamo hipotecario que contenga una cláusula de ese tipo del derecho a obtener la restitución íntegra de las cantidades que haya abonado indebidamente a la entidad bancaria sobre la base de la cláusula suelo durante el período anterior al 9 de mayo de 2013”.

En todo caso, es necesario señalar que este pronunciamiento no implica la devolución automática de las cantidades cobradas en aplicación de las cláusulas suelo, sino que es preciso instar la correspondiente acción judicial si las entidades financieras no proceden voluntariamente a su reintegro.